¿Eres un profesional autónomo o tienes una pequeña empresa y estás planteándote tener tu propia web o blog para dar a conocer tu marca, ofrecer tus servicios y/o un e-commerce para vender tus productos? Perfecto. Pues te interesa saber qué es un dominio y cómo registrarlo, ya que éste es el primer paso y fundamental. Todo comienza aquí.

Da igual lo que vendas, productos o servicios; Internet es hoy lo que la tienda física o la oficina han sido tradicionalmente. Y nunca la manida frase ‘renovarse o morir’ ha tenido tanto sentido para un negocio como en la actualidad.

Elección del nombre del dominio

Lanzar un negocio en Internet supone mucho trabajo previo y una buena estrategia. Hay que estar, sí, pero no de cualquier manera.

El dominio es el nombre, único y exclusivo, vinculado a una dirección IP (ordenador), por el que se va a conocer tu web, y por tanto, por el que te van a conocer los usuarios a ti y/o a tu empresa. El nombre que elijas lo utilizarás también para las direcciones de correo electrónico.

¿Cuál es la estructura de un dominio? Un dominio está compuesto por una o varias palabras unidas (que deben ser las principales de tu negocio), seguidas de un punto más la extensión.

La primera decisión que debes tomar es elegir esas palabras con criterio. Puedes elegir entre poner:

  • Tu nombre. Esta opción es válida si lo que quieres es promocionar tu marca personal (en el caso de que seas un profesional independiente o autónomo).
  • Nombre corporativo. Si persigues dar visibilidad a tu empresa, entonces la opción más adecuada es poner el nombre de la empresa o de la marca.
  • Nombre del producto o servicio que ofreces. Esto es ideal para webs de venta online o de formación. Aquí puedes optar por poner tus palabras clave (por ejemplo: miproductoprincipal.com), el nombre de la marca que vendes (mimarca.com) o una mezcla de ambos (miproductoymarca.com)

Bien. Ya has tomado la primera decisión, estás más cerca de tener tu dominio. Ahora, debes escoger ya el nombre y para ello debes tener en cuenta estos factores clave:

  • Que sea fácil de recordar, de escribir y de pronunciar. Debes evitar poner mayúsculas, guiones, números, tildes o letras como w ó ñ.
  • Que no sea muy largo, lo ideal es que no exceda de 15 letras.
  • Que contenga una palabra clave principal.
  • Que tenga la extensión más adecuada a los objetivos que persigues con la web.

Qué extensión debo elegir

La extensión es la parte final del nombre del dominio, que va detrás del punto y sirve para ayudar a los buscadores a entender la naturaleza de tu página. Te puedes encontrar con tres tipos diferentes de extensiones de dominio:

  • Generales: las más conocidas son: “.com” empleada por las empresas; “.org” que lo utilizan organizaciones y ONGs; y la extensión “.net”, empresas relacionadas con internet;.edu para educación; .gob para instituciones gubernamentales.
  • Territoriales: asociados a un país o región determinada. Es el caso del “.es” que significa España;
  • Y las nuevas extensiones de dominio relacionadas con todo tipo de sectores y profesiones para que tu negocio esté plenamente identificado desde el inicio. En este apartado se han ido añadiendo multitud de ellas: .store perfecto para tiendas online; .tech para empresas tecnológicas; .art páginas de arte; .cloud empresas de servicios en la nube; también encontramos extensiones para negocios del sector gastronómico (.cafe .pizza .bar .restaurant… ) inmobiliario (.casa .inmo .rent…) aficiones, deporte, entretenimiento, estilo de vida y un montón de ellos más que podrás ver a la hora de entrar en una empresa registradora de dominios acreditada.

La elección dependerá del objetivo que persigas con tu presencia en internet.

Puedes registrar el mismo nombre con varias extensiones (las más conocidas .com y .es) así evitas que otro usuario utilice el mismo nombre y lleve a confusión al usuario. O puedes registrar varios nombres y tener varios dominios.

Cómo registrar un nombre de dominio

Antes de registrar el dominio, mira el servicio al cliente del agente registrador y comprueba que ofrece los servicios que necesita tu empresa o tu marca personal.

También, para evitar sorpresas desagradables en el futuro, dedica tiempo a leer los términos y condiciones del acuerdo del registro; éste contiene información importante relativa a los derechos que tienes sobre el nombre de dominio, el uso de tus datos personales, las tarifas que un registrador puede cobrarte y en qué condiciones puede cambiar el servicio a nuevos proveedores.

Los nombres de dominio pueden registrarse a través de numerosas empresas acreditadas, conocidas como agentes registradores. Puedes encontrar el listado completo aquí.

Registrar el nombre de dominio no significa que automáticamente tengas una web

Para poder tener una web y/o un correo con tu nombre necesitas dos cosas: registrar el nombre (dominio) primero y luego tener un hosting donde alojarlos. Tener el dominio no quiere decir que tengas ya una web.

Te lo explico con un ejemplo gráfico para que me entiendas: comparándolo con el correo tradicional que te deja el cartero en el buzón de tu casa, el dominio sería la dirección de tu casa con el nombre de la calle y número y el alojamiento sería el buzón donde dejarte las cartas, mientras el servidor sería el edificio físico donde vives.